La dieta Macrobiótica y sus beneficios


Tratar de tener una dieta saludable nos lleva a evaluar muchas opciones, ya sea porque quieres alcanzar un peso ideal o bien por cuestiones de salud. Antes de seguir dietas relámpago que pueden perjudicar el correcto funcionamiento de tu organismo, te recomendamos documentarte para que escojas el régimen que te parezca adecuado y que puedas adaptar a tus necesidades.

En efecto, las dietas no pueden ser exactamente iguales para todas las personas, pues todos tenemos diferentes necesidades energéticas; por lo que preferimos aquellos regímenes flexibles. Un ejemplo de este tipo de programas es la dieta macrobiótica, pues más que ofrecerte un plan de comidas pregona un cambio radical de la percepción y relación que puedas tener con los alimentos.

La dieta macrobiótica


La dieta macrobiótica fue desarrollada por el japonés George Osawa, quien pregonaba que la comida es la encargada de nutrir cuerpo y mente, por lo que es de vital importancia consumir aquellos alimentos naturales que sean capaz de otorgar los nutrientes necesarios y que estén en armonía con la naturaleza, por lo que recomendaba consumir alimentos de temporada/estación. Una dieta macrobiótica suele ser alta en nutrientes y muy baja en calorías, por lo que es beneficiosa para aquellos que desean adelgazar.

Para Osawa cada alimento posee su propia energía vital, capaz de afectar hasta el estado de ánimo. En la práctica, una dieta macrobiótica evita las comidas procesadas, prefiriendo las frutas, verduras, cereales integrales y carnes magras. Del mismo modo, aconseja aprender a escuchar al cuerpo, es decir, aprender a distinguir cuando tu organismo pide y necesita alimento para poder proporcionarlo; de este modo comienzas a percibir que tal vez comes por otros motivos: ansiedad, preocupación, tristeza y es esta la causa del sobrepeso en muchas ocasiones. Lejos de lo que puedas pensar, la dieta macrobiótica no es vegetariana, sino que se puede adaptar a las necesidades y costumbres de todas las personas.

Osawa clasificaba los alimentos en dos categorías, para hacer más sencilla su organización y balance; por lo que según su teoría existen alimentos ying (pasivos, caracterizados por ser fríos, dulces) y los alimentos yang (activos, fáciles de distinguir porque son salados y calientes). Si bien es cierto que esta clasificación carece de sentido desde una perspectiva científica, bien pueden servir para balancearla dieta.

En el sistema macrobiótico se pide que se tenga preferencia por los alimentos yang, pues son estos los que otorgan energía vital (y suelen ser los más saludables).Si estás interesado en seguir un régimen de este estilo, entonces pueden interesarte las bases de la dieta macrobiótica:


  • Los granos enteros (como el arroz integral) constituyen el 50% de esta dieta. Las sopas se recomiendan al menos dos veces al día, esto es fantástico pues las sopas suelen ser muy nutritivas y proporcionan sensación de saciedad.
  • Los vegetales constituyen el 25% de la dieta macrobiótica. Prefiere aquellos que son preparados al vapor, salteados, crudos o a la parrilla.
  • Las leguminosas (frijoles) deben constituir el 10% de la ingesta diaria. Esto proporciona proteínas y mucha fibra.
  • Es permitido comer pescado, pollo o carnes magras, preparadas sin aceites.
  • Las frutas pueden ser consumidas sin restricciones, al igual que los vegetales.
  • Es posible tomar postre dos veces a la semana, siempre y cuando sea preparado en casa, para vigilar la calidad de los ingredientes. Prefiere las cosas naturales en vez de las instantáneas.
  • Las bebidas permitidas son los zumos de frutas y vegetales, te y agua. Nada procesado y lleno de calorías vacías como las sodas.


Como puedes ver, es muy fácil de seguir. Lo importante es que respetes los límites de tu cuerpo. Al ser en su mayoría comida natural y sin aditivos, es posible comer bien sin sentirse hambriento y no engordar.

La dieta macrobiótica puede ser muy saludable si no es llevada al extremo y la adaptas a tus requerimientos diarios. En este caso es imprescindible recordar que su filosofía incluye conectarte con tu cuerpo y sus procesos, por lo que podrías hacer un cambio de hábitos radical. Seguramente te sentirás más llena de energía y poco a poco alcanzarás el peso que deseas de forma permanente.